España tiene un abundante patrimonio de caza. De hecho, la tradición de caza en España se remonta a los indicios más remotos de la civilización humana.

INDICIOS DE TRADICIÓN DE CAZA EN ESPAÑA

La caza fue una de las primeras actividades de los pueblos antiguos que vivieron sobre la faz de la tierra. Usando armas prehistóricas, la caza fue la principal fuente de alimento.

En España se han encontrado muchas pinturas rupestres que ilustran la caza de la cabra montesa con arcos y lanzas antiguas. Los primeros cazadores usaron estas herramientas más antiguas para la recolecta de animales que proporcionarían carne para la nutrición, pieles y cuero para la ropa o mantas.

La caza en España nunca dejó de ser uno de los principales medios para proporcionar alimento a toda la familia. La caza es, de hecho, el origen de la domesticación de los animales. Los cazadores se dieron cuenta de que muchas veces tenían que ir a cazar y tal vez regresar sin presas, por lo que domesticar a algunos animales les proporcionaría alimentos durante todo el año.

La caza nunca dejó de perder su importancia. La sociedad había evolucionado y los únicos bienes que el aldeano podía comerciar eran ovejas y cabras, por lo que su venta era muy importante para asegurar y mantener la subsistencia de toda la familia. Por lo tanto, los animales salvajes fueron cazados para uso personal y los domesticados para fines comerciales. Los cazadores se habían vuelto muy buenos en lo suyo. Crecieron aplicando técnicas y trucos que aprendieron de sus abuelos y padres.

TRADICIÓN DE CAZA DE MEDIANA EDAD EN ESPAÑA

En ese momento los gobernantes y los nobles comenzaron a practicar la caza como una actividad al aire libre. Habían cazado desde siempre y siguieron cazando incluso cuando la necesidad de carne y comida dejó de ser tan necesaria. Así la caza en España se convirtió en una actividad entretenida.

Durante la Edad Media, se afirmó que la caza en España tenía tres usos importantes. En primer lugar, la caza en España tenía un gran uso militar. Los soldados a menudo tendrían que hacer uso de animales cazados mientras se desplazaban de un territorio a otro. En segundo lugar, los lugareños organizaban partidas de caza que tenían el propósito de capturar depredadores que eran peligrosos, los animales domésticos y los cultivos. En tercer lugar, la caza todavía se practicaba en el territorio español por personas que vivían en el campo y cazaban para proporcionar alimento a toda la familia y usar las pieles como cuero para la ropa y otras herramientas.

Durante los tiempos medievales, la caza en España ya era la distracción favorita de los gobernantes, de la corte real y de la aristocracia, centrada principalmente en los animales de caza mayor que cazarían mientras montaban a caballo y usaban lanzas como armas y perros como ayudantes. Los reyes solían ir a cazar mientras se alojaban en sus casas de campo donde también se preparaban para paseos reales a caballo. Muchos de estos palacios se encontraban en Aranjuez, al sur de Madrid, donde los reyes disfrutaban de sus vacaciones y se dedicaban a la caza. Se levantaban temprano por la mañana y después de ocuparse de sus deberes reales pasaban el resto del día cazando jabalíes, ciervos y pájaros.

La caza comenzaba a ser considerada un deporte tradicional, vinculado a un estatus social y económico elevado, pero el ciudadano común del campo nunca abandonó la caza como una acción proveedora de alimento.

PRIMERAS MEDIDAS DE CONSERVACIÓN PARA LA TRADICIÓN DE LA CAZA EN ESPAÑA

Personajes reales como Felipe V, el primer rey borbónico español, es famoso por su afición por la caza. Felipe V a menudo salía de Madrid para pasar su tiempo yendo de caza y pesca.

El rey Alfonso XIII se preocupó por la falta de la cabra montesa en España debido a las extendidas cacerías de este animal. En 1903 creó el primer “Coto real”, zona de caza real, la primera medida contra la extinción de una especie en nuestro país.

El cazador español moderno respeta la cultura heredada de su país y ve la tradición de la caza en España como un ritual que nos acerca a las leyes más profundas de la tierra y nos aleja de la vida cotidiana, por eso también el turismo cinegético en España es tan importante.