Cuando se reservan vuelos o tours, normalmente se suele ofrecer un seguro de viaje. ¿Deberías contratar el seguro? ¿Qué cubrirá? Igualmente importante, ¿qué no cubrirá y cuándo no valdría la pena?

¿Para qué sirve?

Por lo general, el seguro de viaje protege tu inversión financiera del viaje, para cubrir los costos adicionales en caso de no poder realizar el viaje o si el viaje se viera cancelado.

Por ejemplo, imagina que necesitas cancelar un viaje debido a una enfermedad o porque un huracán se dirige a tu destino. Este tipo de seguro reembolsa los gastos ya pagados (vuelos, excursiones, hotel) así como los gastos debido a que el viaje fuera interrumpido, como el cambio de tarifas por nuevos vuelos. Este tipo de seguro también cubre los costos adicionales provocados si tu vuelo se retrasa; por ejemplo, si pierdes una conexión debido a una tormenta o necesitas pasar la noche en un hotel antes del próximo vuelo.

¿Cuándo no contratar un seguro de viaje?

Contratar un seguro debe basarse en pérdidas potenciales y en lo que puedes permitirte perder.

Si te alojas en un hotel que no te cobrará si cancelas o si puedes recuperar el dinero sin penalización al cancelar, no necesitas seguro porque las pérdidas serían nulas. Pero si puedes perder el dinero si cancelas, ¿vale la pena asumir ese riesgo?

Por lo general, el seguro cuesta el 6% del costo del viaje. Por tanto, por 60 euros puedes asegurar un viaje de 1 000 euros. ¿Preferirías gastar 60 euros adicionales y saber que estás cubierto o saber que puedes perder todo el dinero si se cancela el viaje? La decisión depende de ti, por lo que es importante hacer un balance de lo que vale el seguro y de cuánto serían las pérdidas.

Exclusiones y tiempo

La evaluación de los riesgos también es un factor a tener en cuenta. Si estás planeando un viaje al Caribe en septiembre, debes saber que esa es la primera temporada de huracanes. El seguro cubriría los gastos si una tormenta cancelara el viaje.

Sin embargo, el seguro no puede cubrir problemas específicos que ya existen. Esto significa que si tu viaje comienza el viernes y una tormenta ya se dirige a tu destino, es probable que sea demasiado tarde para contratar un seguro.

De manera similar, si un miembro de la familia acaba de ser ingresado en el hospital, es probable que sea demasiado tarde para contratar un seguro que cubra la posibilidad de que debas cancelar el viaje en caso de que esa persona empeorase. Lo que se aconseja hacer en estos casos es llamar a la aseguradora y preguntar si es posible ofrecer un reembolso en esta situación o ‘es una exclusión’.

Contratar un seguro al reservar el viaje es la mejor manera de asegurar que los gastos estarán cubiertos, aunque también se pueden contratar muchas pólizas hasta el día antes del viaje. Dicho eso, por supuesto, no puedes torcerte el tobillo el lunes, contratar un seguro el martes y cancelar el viaje el miércoles.

Por lo general, las exclusiones (situaciones que no cubre el seguro) incluyen enfermedades preexistentes (aunque lo puede cubrir si su enfermedad se ha estabilizado y hay una nueva complicación inesperada) y cuestiones relacionadas con el trabajo (una fecha límite de última hora que el jefe no puede realizar sin tu ayuda).

Existe una opción que cubre todas las situaciones, un seguro de cancelación por cualquier motivo. Eso te da flexibilidad para decir: ‘simplemente no es un buen momento para mí’. Sin embargo, este tipo de seguro solo reembolsa el 75% del precio total en lugar del 100% que cubren otros tipos de seguros.

Ataques terroristas

¿Qué pasa si ocurre un ataque terrorista en algún lugar y te da tanto miedo que quieres quedarte en casa? Si el ataque ocurre en la ciudad a la que te diriges, es posible que lo cubra el seguro. Pero si el ataque se produce en una capital y te diriges a una ciudad diferente, probablemente no puedas reclamarlo a tu seguro a menos que tengas un seguro de cancelación por cualquier motivo.

Si realizas tus escapas en viajes organizados, generalmente no tendrás que preocuparte de esto. Aun así, para tu tranquilidad, pregunta. ¿Qué te preocupa?