La caza es extremadamente popular en España ya que cuenta con unos 35 millones de hectáreas de tierras para practicarla, incluidos parques nacionales, reservas nacionales y numerosas reservas privadas de caza.

Las mejores zonas para cazar son la costa atlántica, los Pirineos y parte de Andalucía, donde la caza mayor incluye la cabra hispánica, varias especies de ciervos, cabras montesas, corzos, rebecos, ciervos, jabalíes, lobos y ovejas de montaña de cuernos grandes. Ciertos animales, como los osos y el lince están en peligro de extinción y están oficialmente protegidos y por ello está prohibido cazarlos.

La temporada de caza está estrictamente definida y hay multas grandes para cualquier persona que cace fuera de temporada. En el caso de animales pequeños, dicha temporada se extiende desde mediados de octubre hasta principios de febrero e incluye gallos, codornices, tórtolas, perdiz roja, faisán, pato, gansos, avutarda, aves acuáticas, palomas, liebres y conejos.

Existen varios tipos de tierras de caza, que van desde zonas francas donde solo se necesita una licencia general (permiso de caza), hasta reservas locales de propiedad municipal, reservas privadas y reservas nacionales, donde se requiere una licencia especial. Para cazar en una reserva nacional se necesita un permiso de caza, emitido por la oficina provincial o regional del Ministerio del Medio Ambiente. También se requiere un permiso especial para cazar en una reserva privada (coto privado / coto vedado). La mejor forma de cazar en España es unirse a un club local. Cuando la caza está prohibida, generalmente se denota con un signo cuadrado dividido diagonalmente en mitades en blanco y negro.

Los cazadores necesitan un certificado médico que se puede obtener en clínicas especiales (Centros de Reconocimiento Médico para Conductores y Armas todas las Categorías), un permiso de armas de fuego y un seguro de terceros. Las armas deben estar desmontadas y embolsadas cuando se transporten en terrenos públicos y no se pueden usar dentro de los 500 metros (1,600 pies) de una casa o en cualquier zona urbana (a menudo ignoradas).

Los cazadores no residentes pueden importar sus propias armas de fuego, aunque deben obtener un certificado de importación de su consulado español local en el extranjero (lleva tu certificado actual de armas de fuego al consulado con una fotocopia y su pasaporte). A su llegada a España, el certificado de importación y el arma deben llevarse a la estación de policía local, quien emitirá un permiso de armas español.

Hay una serie de revistas dedicadas a la cacería en España, como “Trofeo” y “Caza Mayor”, y las oficinas regionales de turismo publican folletos y mapas además de viajes de caza y vacaciones organizadas para cazadores, que se organizan en fincas privadas en toda España (las regiones más populares son Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura y Castilla y León).